Los Reyes Católicos: el inicio de la monarquía española

Los Reyes Católicos: el inicio de la monarquía española

En la historia de España, los Reyes Católicos se consideran el inicio de la monarquía española como hoy la conocemos. Isabel y Fernando se casaron en 1469 y durante los años siguientes, consolidaron el poder real de España, unificando los reinos de Castilla y Aragón y extendiendo su influencia a través de una serie de guerras y alianzas matrimoniales. En este artículo, profundizaremos en la vida y legado de estos dos monarcas.

I. Isabel de Castilla

Isabel nació en Madrigal de las Altas Torres, en Castilla, en 1451. Era hija del rey Juan II y de su segunda esposa, Isabel de Portugal. Desde joven, Isabel fue comprometida en un juego de alianzas matrimoniales entre los reinos de Castilla, Portugal y Aragón. Sin embargo, cuando Isabel se enamoró de Fernando de Aragón, decidió desafiar las expectativas de su padre y casarse con él. La unión de Isabel y Fernando, conocidos como los Reyes Católicos, fue crucial para la historia de España, ya que permitió la unificación de los reinos de Castilla y Aragón.

II. Fernando de Aragón

Fernando nació en Sos del Rey Católico, en Aragón, en 1452. Hijo del rey Juan II de Aragón y de su segunda esposa, Juana Enríquez, Fernando estaba destinado a convertirse en rey de Aragón. Sin embargo, su matrimonio con Isabel de Castilla les permitió unificar los dos grandes reinos de España y llevar a cabo una serie de expansiones territoriales que los transformaron en los Reyes Católicos.

III. El reinado de los Reyes Católicos

A lo largo de su reinado, los Reyes Católicos llevaron a cabo una serie de reformas que transformaron la nación española. Una de las más importantes fue la instauración del Tribunal de la Santa Inquisición en 1478, que buscaba purificar la fe católica y eliminar cualquier herejía que amenazara la unidad del reino. Además, Isabel y Fernando apoyaron la exploración y colonización del Nuevo Mundo, financiando y patrocinando expediciones lideradas por Cristóbal Colón.

IV. La Guerra de Granada

Una de las más famosas batallas lideradas por los Reyes Católicos fue la Guerra de Granada. Esta batalla fue librada contra los musulmanes que habían ocupado el sur de España desde el siglo VIII. La guerra comenzó en 1482 y duró diez años, culminando en la caída de la ciudad de Granada en 1492. La guerra fue importante para el legado de los Reyes, ya que demostró su capacidad para liderar y unificar al pueblo español en torno a una causa común.

V. El edicto de Granada

Después de la Guerra de Granada, los Reyes Católicos emitieron el edicto de Granada, que expulsó a todos los judíos del reino español. Esta decisión fue motivo de controversia y debate entre historiadores, algunos de los cuales argumentan que dañó la economía del reino y limitó la libertad religiosa. A pesar de estas críticas, el edicto fue mantenido hasta el siglo XIX, cuando el gobierno español revocó la ley.

VI. El testamento de Isabel y Fernando

El testamento de Isabel y Fernando es uno de los documentos más importantes de la historia de España. Fue redactado en 1504, poco antes de la muerte de Isabel, y dejó claro quiénes serían los herederos del trono español. El testamento estableció que su hija Juana sería la heredera, pero que su esposo Felipe el Hermoso sería el rey efectivo. Esta decisión provocó una serie de conflictos en los años siguientes, que culminaron en la abdicación de Juana y la ascensión de Carlos I al trono español.

VII. El legado de los Reyes Católicos

El legado de los Reyes Católicos es vasto e impresionante. Durante su reinado, consolidaron el poder real español, unificaron dos reinos, llevaron a cabo reformas que transformaron la nación y lideraron a su pueblo en guerras epopeyas. Su legado también incluye su papel en la exploración y colonización del Nuevo Mundo, su apoyo a la cultura y las artes y su amor por su gente.

En conclusión, los Reyes Católicos son una parte integral de la historia española. Su vida y legado continúan siendo objeto de estudio y reflexión, y su importancia en la unificación y transformación de España no puede ser subestimada. Hoy en día, su figura sigue siendo respetada y admirada por todos los que aman y aprecian la historia de España.